Estambul, como la capital del mundo que fue durante cientos de años, fue embellecida y dotada de toda clase de construcciones acorde con su estatus: mezquitas, hammans, palacios, mausoleos y fuentes públicas, bellísimos espacios que hoy día nos dejan con la boca abierta.

A sabiendas de que el viajero que llega a Estambul se puede sentir un poco abrumado con tantas cosas por ver en una ciudad tan grande y con tiempo generalmente limitado, he decidido hacer una pequeña lista con las que creo son las 5 mezquitas imprescindibles de ver en una estancia corta, cada una de ellas por una razón distinta, su belleza, su importancia histórica, su significado, su grado de perfección artística o su emplazamiento.
En  una ciudad con más de tres mil mezquitas creo que puede resultar de utilidad.

 

TOP 1 – Mezquita de Solimán o Süleymaniye Camii

¿Por qué?: La silueta de la Süleymaniye, en lo alto de una de las colinas de la ciudad, con sus esbeltos minaretes y su cúpula elevada, es uno de los rasgos que definen el perfil de Estambul.

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Esta es la obra cumbre del maestro Mimar Sinán en Estambul, construida por orden del Sultán más importante del Imperio Otomano, el gran Solimán el Magnífico. El edificio de la mezquita es impresionante y sólido y de hecho la Mezquita, que fue construida en 1557  ha superado con nota el paso del tiempo, su maestría y sus soluciones arquitectónicas han permitido que este edificio, construido para “permanecer en pie hasta el fin de los tiempos” efectivamente haya soportado incólume numerosos desastres naturales y esté preparado para soportar un terremoto de 8 grados en la escala Richter gracias a sus cimientos de madera de cedro sumamente flexibles.

Es la mezquita más grande de la ciudad y se encuentra construida en alto, con unas vistas hacia la orilla de Gálata y el estrecho del Bósforo estupendas. El complejo de Süleymaniye se compone de cuatro madrasas, un hospicio, baños públicos, (los cuales siguen en funcionamiento hoy día), hospital y dispensario, bibliotecas (una de ellas al menos sigue abierta) y la tumba del sultán así como la de su esposa Roxelana y la del propio Mimar Sinán, el cual murió en 1588 y fue enterrado en este complejo, en una modesta tumba asomándose al cuerno de oro y el barrio de Pera.

 

TOP 2 – Mezquita Azul o Sultanahmed Camii

¿Por qué?: Es quizás la Mezquita más famosa del país y durante algún tiempo rivalizó en importancia con la mezquita de La Meca por tener 6 minaretes como esta. Semejante osadía fue subsanada cuando el sután Ahmed I regaló el séptimo minarete a la de La Meca, con lo cual su supremacía era reestablecida.

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Está ubicada en la plaza principal del barrio del mismo nombre y frente por frente a la Iglesia de Santa Sofía, hoy en día un Museo. Fue construida por Mehmet Ağa, discípulo del arquitecto Sinan entre 1609 y 1616 durante el mandato de Ahmed I. Se la conoce por Mezquita azul por el revestimiento interior de la misma, cubierto por 20000 bellísimos azulejos de cerámicas de Iznik, y es que si su exterior es imponente, el interior os dejará con la boca abierta.

Un consejo: evitar ir a verla en fin de semana. Esta es desgraciadamente cada vez una visita menos agradable de hacer. Especialmente si se va en fin de semana cuando los cruceros y grupos organizados toman textualmente la ciudad. El acceso es controlado a través de una puerta distinta de la de los feligreses y uno tiene la sensación de ser conducido como el ganado desde el momento en que la pisa hasta que la abandona. Nada que ver con el ambiente recogido que generalmente hay en el interior de las Mezquitas.

 

TOP 3 – Mezquita de Fatih

¿Por qué?: Se trata de la primera Mezquita Imperial Otomana que se construyó en Estambul tras la caída de Constantinopla y está llena de historia. Es una mezquita preciosa y majestuosa que recomiendo al 100% porque además no es turística.

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La mezquita de Fatih se construyó sobre la cuarta colina de esta ciudad sin igual en una vecindad musulmana muy devota, “Fatih”, siendo un importante centro de peregrinaje en la ciudad. Fatih fue la primera Mezquita Imperial de Estambul, ordenada construir por Mehmet II tras la construcción de la Mezquita de Eyüp en el lugar en el que antes se encontraba la iglesia-martyrium bizantina de los Santos Apóstoles, donde reposaban los restos de numerosos emperadores romanos incluyendo los del propio fundador de la ciudad Constantino el Grande, y donde la emperatriz Teodora de Bizancio o el sultán Mehmet II edificaron sus propias tumbas.

Construida por Sinán el Converso (nada que ver con Mimar Sinán) con una cúpula de 26 m que quiso rivalizar con la de Santa Sofía, la mezquita de Fatih forma parte de un complejo que satisfacía no sólo las necesidades religiosas sino las culturales de la ciudad, compuesto por ocho madrassas, cocinas, biblioteca, hospicio, hamman, dispensario, y hasta un albergue para los peregrinos.

 

TOP 4 – Mezquita de Ortaköy o Mecidiye Camii

¿Por qué?: La bella y original mezquita que parece flotar sobre las aguas del Estrecho del Bósforo es una de las imágenes de postal de esta ciudad. Un paseo por el animado barrio de Ortaköy pone el broche de oro a la visita. ¿Os lo vais a perder?

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La famosa mezquita, de original diseño, construida en una plataforma que se adentra en el mar, enfrentando la costa asiática en Üsküdar es uno de los edificios más significativos de la ciudad. Esta bellísima mezquita, que ha estado durante dos años en restauración, es obra de los hermanos Balyan y es un motivo más que justificado para visitar Ortaköy. Ver la luz dorada del atardecer tiñendo sus piedras de blanco a anaranjado mientras se van iluminando los palacios de las orillas es una de esas experiencias que no se olvidan.

 

TOP 5 – Mezquita de Eyüp Sultan

¿Por qué?: Si queréis observar el ambiente recogido y a la vez fervoroso de un lugar de culto muy lejos de los circuitos turísticos esta es vuestra mezquita. Queda un poco alejada del centro pero la espiritualidad flota en el ambiente y es una grata y enriquecedora experiencia.

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Esta mezquita y mausoleo fue mandada construir por Mehmet II tras la conquista otomana de la ciudad sobre la tumba de Abu Eyyub Ensari, porta estandarte de Mahoma, fallecido en uno de los intentos árabes por conquistar la ciudad en el año 670.

La mezquita de Eyüp, sobre el Cuerno de Oro, es el epicentro del populoso barrio que la rodea y al que da su nombre, siendo un territorio muy sagrado para el Islam. De hecho, esta mezquita es el cuarto lugar en importancia en la jerarquía de espacios sagrados del Islam después de La Meca, de Medina y de la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén, por ello durante siglos se han realizado peregrinaciones a la tumba de Eyyub (para nosotros Eyüp) en busca de milagros.

Esta es la única mezquita de Estambul en la que he podido contemplar parte de la ceremonia que significa el paso del niño a la edad adulta: el Sünet o ceremonia de la circuncisión.

La visita no estará completa sin subir a tomar un te sin prisas al Café de Pierre Lotti.

Por último, no quiero dejar de mencionar la que sin duda es una de mis mezquitas preferidas de la ciudad, la Mezquita de Rüstem Pasha, junto al Bazar de las especias. No es una de las grandes mezquitas por su tamaño, pero sin duda lo es por su belleza, podéis leer sobre ella pinchando aquí.

 


 

Ana Morales

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